En este tema
El hospital y los problemas psicosociales abordan la adaptación del paciente hospitalizado. Se recorren las dependencias asistenciales, la hospitalización, las reacciones emocionales, los mecanismos de adaptación, el apoyo, la familia, el niño, la persona mayor, la acogida y el cuidado centrado en la persona.
El hospital y sus dependencias asistenciales
Según el artículo 65 de la Ley 14 de 1986, General de Sanidad, el hospital es el establecimiento encargado del internamiento clínico y de la asistencia especializada y complementaria de su zona de influencia. Cada área de salud está vinculada o dispone de al menos un hospital general. Se garantiza la interrelación entre niveles asistenciales.
Según el artículo 13 de la Ley 16 de 2003, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, la atención especializada comprende:
- consultas externas
- hospital de día
- internamiento
- procedimientos diagnósticos y terapéuticos
- rehabilitación
- cuidados
La hospitalización no es la única modalidad de la atención especializada: cuando las condiciones de la persona lo permiten, se presta en consultas externas y hospital de día.
📖 Art. 65, Ley 14 de 1986, General de Sanidad; Art. 13, Ley 16 de 2003, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud; ANEXO DCLXIX, UC2257_2, CR 2.2 y CR 2.4, Real Decreto 1790 de 2011.
La experiencia de hospitalización
El ingreso incorpora a la persona a un entorno con elementos poco familiares:
- horarios
- espacios
- profesionales
- procedimientos
Junto al problema de salud, el ingreso puede alterar:
- rutinas
- intimidad
- descanso
- relaciones
- sensación de control
En la persona institucionalizada se pide reconocer mecanismos de adaptación. Entre sus experiencias de enfermar figuran:
- ansiedad
- desarraigo
- desvalorización
- falta de identidad
La pérdida de intimidad y autonomía puede aumentar por:
- exposición del cuerpo
- dependencia para asearse o eliminar
- incertidumbre
La separación del entorno reduce referencias conocidas. El rol familiar y social se altera al interrumpir:
- trabajo
- crianza
- actividades habituales
La despersonalización es un riesgo si se identifica a la persona por una cama o una enfermedad y se ignoran:
- su nombre
- su historia
- sus preferencias
Estos cambios no aparecen con la misma intensidad en todos los ingresos.
📖 ANEXO DCLXIX, MF2257_2, CE1.2 y CE1.3, Real Decreto 1790 de 2011.
Reacciones emocionales y conductuales
La ansiedad se relaciona con una amenaza anticipada o incertidumbre; el miedo suele centrarse en algo identificable, como una prueba dolorosa.
Ansiedad y miedo pueden expresarse como:
- inquietud
- preguntas repetidas
- insomnio
- búsqueda constante de seguridad
Escuchar y explicar lo que se hará reduce la incertidumbre, sin prometer resultados que no se conocen.
No confundas la regresión con la negación. La primera consiste en volver a formas de conducta más dependientes o propias de etapas anteriores; la segunda puede llevar a rechazar o minimizar lo que ocurre.
Un ejemplo de regresión: un niño que había adquirido una habilidad vuelve a necesitar ayuda.
Ante la negación se reconoce la emoción y se facilita información progresiva; confrontar bruscamente no suele facilitar una relación de ayuda.
La agresividad puede aparecer ante:
- frustración
- dolor
- sensación de pérdida de control
La respuesta ante la agresividad consiste en:
- mantener tono sereno
- mantener distancia
- mantener seguridad
- evitar escalar el conflicto
- solicitar apoyo cuando sea preciso
La comprensión de la emoción no obliga a aceptar amenazas o agresiones. Un cambio brusco de conducta exige comunicar y valorar también causas físicas.
El ingreso puede ir acompañado de:
- tristeza
- retraimiento
- pérdida de interés
Estas manifestaciones se comunican para valoración si:
- persisten
- se intensifican
- comprometen el funcionamiento
El diagnóstico de depresión no se hace solo por una expresión de tristeza.
Las verbalizaciones de desesperanza grave o de hacerse daño requieren aviso inmediato y protección conforme al plan asistencial.
Mecanismos de adaptación y de defensa
El afrontamiento reúne esfuerzos para manejar las demandas de la enfermedad y del ingreso. Puede orientarse al problema, buscando información y soluciones prácticas, o a la emoción, buscando apoyo y regulando el malestar.
Pedir aclaraciones sobre un cuidado es distinto de evitar hablar de una preocupación; interesa reconocer qué necesidad hay detrás de cada conducta.
Los mecanismos de defensa pueden reducir la ansiedad modificando cómo se vive una situación. Además de regresión y negación, se distinguen:
- Racionalización: ofrecer una explicación aparentemente lógica para justificar una conducta y evitar reconocer su motivo emocional.
- Proyección: atribuir a otra persona sentimientos o impulsos propios que resultan difíciles de aceptar.
- Desplazamiento: dirigir una emoción hacia un destinatario distinto del que la originó, como descargar en otra persona la frustración por una noticia.
- Represión: mantener fuera de la conciencia contenidos que generan conflicto; se diferencia de decidir conscientemente posponer una preocupación.
- Sublimación: canalizar impulsos hacia una actividad socialmente aceptada, como una actividad creativa.
Estas respuestas no son diagnósticos por sí mismas. Se observa su efecto: pueden aliviar malestar, pero también dificultar:
- comunicación
- aceptación de ayuda
- participación
El TCAE describe conductas concretas y comunica cambios al equipo, sin asignar etiquetas psicológicas por una conducta aislada.
Factores que modulan la adaptación
Influyen en la adaptación:
- edad y desarrollo
- situación clínica
- dolor
- experiencias previas
- duración del ingreso
- carácter previsto o urgente del ingreso
- información comprensible
- apoyo disponible
- grado de autonomía
- creencias
- dificultades de comunicación
- posibilidad de participar
Una experiencia previa favorable puede dar seguridad; una negativa puede aumentar el temor.
La información se adapta al lenguaje y a la capacidad de comprensión, con tiempo para preguntar. La red de apoyo se valora por su disponibilidad y por lo que desea la persona.
Un ingreso prolongado puede aumentar la separación del entorno y la preocupación por responsabilidades externas.
Se observa la evolución y se ajusta el apoyo; no se presupone una reacción universal por edad o diagnóstico.
Apoyo durante la estancia y al alta
Favorecen la seguridad durante la estancia:
- conocer cómo pedir ayuda
- participar en los cuidados
- conservar las capacidades posibles
Al preparar el alta, el TCAE escucha y comunica las necesidades al equipo ante dudas sobre:
- dependencia
- tratamiento
- apoyo en casa
La familia durante el ingreso
El apoyo emocional se dirige a la persona y a su entorno familiar próximo, en colaboración con el equipo. Se pregunta qué apoyo necesita la familia, sin suponer que todas disponen de los mismos recursos.
La familia puede vivir:
- incertidumbre
- miedo
- preocupación
- cambios de rutinas y responsabilidades
Un ingreso prolongado puede aumentar el cansancio y las dificultades para combinar:
- acompañamiento
- trabajo
- cuidados de otras personas
Dentro del apoyo emocional se ofrece:
- información orientadora sobre el centro y sus dependencias
- cómo contactar con el personal
- un trato cordial y personalizado
Las relaciones familiares y sociales se facilitan, según proceda, mediante:
- información
- orientación
- mediación
Las preocupaciones se escuchan y las necesidades de ayuda se comunican al equipo.
Se remiten al profesional responsable las dudas sobre:
- diagnóstico
- pronóstico
- tratamiento
La participación familiar considera las preferencias y la autonomía del paciente.
📖 ANEXO DCLXIX, UC2257_2, RP 2 y CR 2.2, CR 2.3 y CR 2.7, Real Decreto 1790 de 2011.
El niño hospitalizado
La respuesta depende del desarrollo y de la experiencia previa. Pueden generar reacciones en el niño:
- separación de figuras de referencia
- entorno extraño
- procedimientos
Las reacciones posibles son:
- miedo
- protesta
- regresión
Cuando las condiciones asistenciales lo permiten, se favorecen:
- contacto con personas significativas
- objetos familiares
- juego
- rutinas compatibles con el cuidado
En el trato con el niño:
- se usan palabras concretas y comprensibles para su edad
- se explica antes de actuar
- se ofrecen pequeñas elecciones seguras
- no se amenaza con procedimientos
- no se promete que algo será indoloro si no puede asegurarse
- se escucha al niño y se respeta su participación según capacidad
- no se reduce toda comunicación al adulto acompañante
La familia puede ayudar a comprender hábitos y signos de malestar; también necesita orientación.
La persona mayor hospitalizada
En la persona mayor se considera:
- autonomía previa
- audición
- visión
- cognición
- apoyo habitual
La edad por sí misma no significa incapacidad. La pérdida de referencias y la dificultad para comprender pueden aumentar desorientación y dependencia.
En la comunicación con la persona mayor:
- se habla de frente y con claridad
- se facilitan las ayudas sensoriales habituales
- se ofrecen referencias temporales y espaciales
La participación de la persona mayor se conserva, evitando hacer por ella lo que puede realizar con seguridad, en:
- aseo
- movilidad
- decisiones posibles
Un cambio agudo de conciencia, orientación o conducta se comunica de inmediato: no se asume como consecuencia normal de envejecer.
La preparación del alta requiere conocer si cambió la autonomía y si hay apoyo suficiente para continuar los cuidados.
Acogida, información y papel del TCAE
La acogida y la orientación al ingreso incluyen información sobre:
- centro
- dependencias e instalaciones que se van a utilizar
- normas de uso
- vías de acceso
- cómo contactar con el personal
En el ingreso y la acogida se acompaña a la habitación y se ayuda a instalarse y familiarizarse con mobiliario e instalaciones y con el entorno. El trato es cordial y personalizado.
El TCAE:
- escucha preocupaciones y manifestaciones emocionales para infundir confianza y tranquilidad
- tiene en cuenta la autonomía física e intelectual
- favorece la comprensión
- comunica necesidades que requieran apoyo especializado y alteraciones de conducta
Detectar y comunicar no equivale a diagnosticar.
Se remite al profesional responsable la información clínica sobre:
- diagnóstico
- pronóstico
- cambios terapéuticos
Dentro de su competencia, el TCAE explica cuidados y orienta sobre el entorno.
Se facilitan las relaciones familiares y sociales y la participación en decisiones y actividades posibles.
El acompañamiento se ajusta a:
- necesidades
- preferencias
- condiciones asistenciales
Las observaciones se registran con hechos concretos, evitando etiquetas como paciente difícil:
- qué dijo
- qué conducta se observó
- cuándo empezó
- cómo evolucionó
📖 ANEXO DCLXIX, UC2257_2, CR 2.2 a 2.4, Real Decreto 1790 de 2011; ANEXO DCLXIX, UC2257_2, RP 1 y RP 2, Real Decreto 1790 de 2011; ANEXO DCLXIX, UC2257_2, CR 1.6, 1.7, 2.7 y 2.9, Real Decreto 1790 de 2011.
Cuidado centrado en la persona
El cuidado humano de Watson destaca:
- relación de ayuda
- dignidad
- experiencia propia
- necesidades psicosociales y espirituales
Se escucha lo que la persona siente y se respetan sus creencias sin imponer las del profesional.
La técnica y la relación humana se complementan: una actuación correcta también necesita sensibilidad hacia quien la recibe.
📖 Cuidado transpersonal y factores de cuidado, Urra, Jana y García, 2011.
Puntos clave
- El hospital y los problemas psicosociales abordan la adaptación del paciente hospitalizado, recorriendo la acogida y el cuidado centrado en la persona.
- Cada área de salud dispone o está vinculada a al menos un hospital general, responsable del internamiento clínico y la asistencia especializada de su zona.
- La ansiedad se relaciona con una amenaza anticipada o incertidumbre, mientras que el miedo suele centrarse en algo identificable.
- La proyección atribuye a otra persona sentimientos o impulsos propios difíciles de aceptar, mientras que el desplazamiento dirige la emoción hacia un destinatario distinto del que la originó.
- Las experiencias previas modulan la adaptación: una favorable puede dar seguridad y una negativa puede aumentar el temor, sin presuponer una reacción universal por edad o diagnóstico.
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Favorecen la seguridad durante la estancia conocer cómo pedir ayuda, participar en los cuidados y conservar las capacidades posibles.
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Al preparar el alta, el TCAE escucha y comunica las necesidades al equipo ante dudas sobre dependencia, tratamiento y apoyo en casa.
- En el trato con el niño se explica antes de actuar, no se promete que algo será indoloro si no puede asegurarse ni se reduce toda comunicación al adulto acompañante.
- La edad por sí misma no significa incapacidad: se conserva la participación evitando hacer por ella lo que puede realizar con seguridad en aseo, movilidad y decisiones posibles.
- Un cambio agudo de conciencia, orientación o conducta se comunica de inmediato, sin asumirse como consecuencia normal de envejecer.
- La función del TCAE radica en detectar y comunicar conductas, lo que no equivale a diagnosticar, debiendo registrar hechos objetivos y rechazar etiquetas como paciente difícil.
- El cuidado humano de Watson fundamenta la atención en la relación de ayuda, la dignidad y las necesidades psicosociales y espirituales, complementando la técnica con sensibilidad.
